No
seas rígida estatua
que petrifica mis
ojos y congela mi alma.
Ni pobre de vendimias
y palabras.
Ni ciega de uvas
rojas en tus labios..
Abre tus bodegas
pasionarias del amor anhelado
y no vuelvas a huir al
temporal que agrupa las ocres hojas.
Porque puedo luchar
contigo contra las tempestades.
Libera todos tus
barcos que hoy fondearan tu cielo,
mientras distraída
clamaba tu boca apetito de ciruelo.
Por eso...
No mas piedras en tu
lengua
ni mordazas de opio
silencioso.
Solo libra tus
palomas dormidas y
de sus patas suelta
todo lo bello, puro y dulce
que alguna vez corrió
por tus ojos de madrépora.
Cava la fosa a tus
cadenas inertes amor.
Sepulta el herrumbre
junto con la inquietud y
vuelve sin eslabones
los caminos de tu senda.
Con aleteo de figura
móvil y el tiempo recuperando sus horas
cuando tu se lo
pidas,
voz y alma de diosa.
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Comentarios / Consultas
Hirinia dijo:
2011-05-10 16:46:30 hs
Me gusta la frase..."porque puedo luchar contigo contra las tempestades" Creo que todos necesitamos una mano que luche con nosotros y nos ayude a vencer. Una vez más, lindo el poema